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martes, 5 de noviembre de 2013

MUST: Contactos con la policía

La serie de post mensuales sobre cosas típicas de América que debía de hacer, se ha ido agotando y por las dificultades de ampliar la lista, he tenido que dejarla aparcada. Antes o después tenía que haber hablado con las fuerzas del orden. Desgraciadamente, no hay testimonios gráficos del encuentro.

Foto para ilustrar la escena del modo más realista posible: Asiática neumática en coche panda. (GLH)


Como bien saben los lectores más fieles de esta bitácora, no tengo coche y voy como un mendigo sin carrito por la extensa y más contaminada ciudad de Los Ángeles. Pero debido a diversas circunstancias, por unos días he tenido que alquilar un coche (que es blanco, un color que debería ser prohibido excepto para taxis y ambulancias).


En teoría, casi todas las normas de tráfico en California (porque cada estado tiene su propio código de circulación), son bastante normales, excepto por varios supuestos. Los Stop, que pasa el primero que llegue, los semáforos, que están en la calle de enfrente de la que te tienes que parar y los giros entre calles que se pueden dar casi en cualquier lado. Además el cambio de sentido, en la mayoría de la calzada suele también estar permitido. Pero como buenos europeos, siempre tendremos la sensación de que estamos haciendo una ‘pirula’.


Volviendo al tema, estaba yo en Sunset Boulevard (El crepúsculo de los dioses para los cinéfilos) y deseaba girar a la izquierda. Me pongo. Me pitan. Paso en rojo cuando no pasa nadie. Sudores.


En la siguiente calle se encienden las luces de policía. Me aparto y me paro. Bajo la ventanilla y doy mis papeles del estado opresor español. Todo bien. El hombre, de tez morena me pregunta si sé por qué me ha parado y le digo que me vuelvo loco con los cruces a la izquierda y a la derecha. Le explico que me he puesto nervioso porque me pitaban. Entonces me bloqueo. Y explico casi con mímica la bocina. Un lapsus en mi corto vocabulario en guiri (que posteriormente he solucionado) que hizo que el hombre, al ver mi pasaporte en latino, me dijera que se lo podía decir en español.


Bendito Cristobal Colón. Estuvimos hablando en la lengua de Cervantes y de Carmen de Mairena sobre mi percance al volante en Sunset Bvd. De un modo muy didáctico, me estuvo excplicando mis dudas sobre los matices del funcionamiento circulatorio Californiano. Un tío majísimo que instruía en lugar de sancionar al pobre turista europeo.


No sin miedo a que pudiera pasar cualquier cosa, el hombre me dejó marchar al volante de mi bólido blanco. Se quedó esperando un minuto o así por si hacía alguna pirula de las ilegales para ellos. Viva la gente comprensiva. Vivan los tacos, los tamales y las pupusas. Viva.


La conclusión:


Adoro a la policía americana. Después de conducir por LA, la clave es que hagan todo peajes y con ello financien millas y millas de metro. A lo bestia. Mucha gente seguirá pagando un pastizal al día por no mezclarse con la chusma de la clase media que tenemos que usar el transporte público. Amen.


Y aunque ya había tenido contacto con los agentes, nunca les he visto comer donuts ni hurgarse la nariz. Los mitos se desmitifican demasiado rápido.


Hasta la siguiente desde California!!




sábado, 19 de octubre de 2013

Previo al Primer Halloween II

Reconozco que me he puesto un poco pesado repitiendo el mismo tema del post. Pero merece la pena mostrar la nuevas revelaciones que he tenido sobre la fiesta americana de octubre por excelencia. 

Para no aburriros, no los voy a clasificar, simplemente os voy a mostrar cómo te puedes sentir el rey de las fiestas.


1. TIBURÓN COME PERSONAS

Ideal para los alérgicos al marisco y al pescado. O para fans de Mandíbulas, el peliculón de Spielberg.



2. EL DEDITO OBSCENO

Un dedo para mandar a paseo a toda esa gente indeseable que existe en el mundo. Algo muy habitual si eres americano y bebes algo de más. Son como quinceañeros que no saben pimplar.


3.ÁRBITRO CON GRANDES DEFICIENCIAS VISUALES
Indispensable para dirigir encuentros del Madrid y el Barça. Imprescindible llevar la boca abierta.



3. FAMILIARES ENCHUFADOS

Recomendado para metáforas fáciles en múltiples sentidos.



4. EL HAPPY CAMPER

Una maravilla de la naturaleza. Recrea lo más profundo de la cultura universal con un trasfondo deportista y humanista. Al 'feliz' camper se le ha metido una ardilla en la pantaloneta y le hace cosquillas. Una risa profunda que refleja este disfraz para intelectuales.



5.CASANOVA

Para todos aquellos que siempre fantasearon con limpiarse el orto con billetes. Clase, pipa, seda y whiskey. Sólo les falta la querida que les lleve el Financial Times delante de la chimenea.



Obviamente, después de tanto previo, tendré que colgar un post primer Halloween. Espero no daros miedo.

Hasta la siguiente desde el más allá!!!

lunes, 14 de octubre de 2013

Visita a la tele americana

Tras haber pasado largas horas en platós europeos, tenía que llegar el momento de descubrir uno de esos lugares donde se cuece la magia en América. Para poder comparar con lo que se ve a grandes rasgos en la producción, había que ir de corderito de público.

Lo más cool de la televisión americana es el formato de reserva de entradas. Te registras y allí te ofrecen los invitados que tienen casi todos los programas del país. Si se cae gente, te avisan. Si fallas muchas veces, te dan un porcentaje de asistencia, que te repercute a la hora de lograr asistir en el futuro.

Sin embargo, una de las grandes diferencias con la industria de la que yo vengo (la de Pal del sur de Europa) es la comida. He estado en unos cuantos sitios y si ibas gratis tanto a autonómicas como a nacionales, siempre me daban algo de comer y de beber. Aquí no. Lo compras a una tipa anoréxica con carrito (al menos en la CBS).

Pero antes de entrar en el plató, el calentador de público nos dio una chocolatina para ganar a los espectadores y saber de donde eran, para unos juegos que hace el presentador como teaser del programa.

Lo más llamativo, es que te dicen que te rías aunque no tenga gracia. Y que no te rías demasiado. Que seas falso. Que mientas. Y si a alguien le apetece oír de fondo mis risas falsas, sigan el siguiente enlace.


Y elegimos la CBS, Craig Ferguson. No porque fuera el más famoso, sino porque el mamotreto de edificio pilla al lado. Allí graban también la mítica Ruleta de la Fortuna que lleva miles de años, antes de que Jorge Fernández naciera. Para los amantes de 30 Rock, les señalo que como la NBC también tienen pajes con llamativos trajes horteras.

Por otro lado, el programa estuvo bien. No salía todo a la primera e hicieron insertos como en las televisiones Pal. El presentador es escocés y se rió de que al fútbol lo llamen soccer y de lo complicado que es tener papeles en el país. Cosas de europeos.

Ah, por cierto, Zoey Deschanel, (que lo pronuncian aquí ultracursi) sigue igual de pirada y de guapa que el día que la conocí en los Globos de Oro.


Hasta la siguiente desde la Meca de la Televisión!!

viernes, 6 de septiembre de 2013

Guarras americanas II

Como bien sabe todo el mundo, EEUU fue fundado por puritanos. Por ello probablemente con el paso del tiempo se ha dado la vuelta a la tortilla (omelette en estos lares, tortilla es una masa para hacer burritos), y se les ha ido de las manos.

En todos los sentidos. Les encanta la moqueta. Aunque no son tan ingeniosos como los británicos de ponerla en el cuarto de baño. Una guarrada anglosajona en toda regla. Como las fregonas sin escurridor, que son la tónica general en este lugar.

Pero como en mi anterior post, voy a hablar de las comidas guarras americanas. Las verdaderas guarras de este país.

Se dice que Europa está siendo americanizada, que se pierden las costumbres. Lo dudo. Este verano he podido estar en supermercados de 3 países Schengen: Spain, France y Norway, dónde no tiene nada que ver con los gustos alimenticios que se tienen en este país. Señores, a pesar de que cada vez las culturas se van haciendo más neutras, la tortilla envasada, el pato confitado o el salmón a cascoporro, son ejemplos de comidas que cada país tiene y tendrá. Dicho queda.

Después de tanta paja, llega la mierda. En sólo una semana he encontrado los siguientes elementos dignos de mención:

EL VODKA DE CUPCAKE: 

Si ya las magdalenas pintadas deberían ser algo para dar de comer a gente en psiquiátricos, llega a todas las barras americanas el licor más empalagoso. Un vodka de Cupcake. Para cursis, invertidos sin glándulas salivales o gente que desea morir por un coma etílico. Lo empiezan a recomendar en las reuniones de alcohólicos anónimos. Si lo bebes, no vuelves a ingerir una gota de alcohol en tu vida.  

Pero si ves que tu vida no tiene sentido, puedes optar por lo siguiente:
Sobredosis de azúcar con una docena de cupcakes de Hello Kitty (o de Dora la exploradora) regados con el vodka cupcake. Jamás lo he probado, pero la ciencia dice que eso mataría hasta a un bisonte.
 
Beodo de cursileria

 

 LA SOPA HAMBURGUESA/ FAJITA

 Después de la sopa de letras, de números y de Pokemon, la industria de la comida preparada tenía un gran reto para seguir avanzando. Sus departamentos de I+D, cansados de poner al pollo más condimentos decidieron dar un paso hacia la conquista de las despensas americanas. Han creado la sopa que "vale como una comida".

Pues sí. sopa de pollo estilo quesadilla o de hamburguesa con queso. Guarro no, lo siguiente. Felicito desde aquí a los cocineros investigadores de Campbell. Desde que Andy Warholl les hiciera famosos, han tenido que ir superándose. ¿Podría ser acaso una nueva versión postmoderna del PopArt? ¿Está inspirado en las deconstrucciones de Ferrán Adriá? ¿Pueden comerla los perros?
Sopita ligera para cenar antes de dormir

CROQUETAS MAC & CHEESE

Es cierto que en la península ibérica se ha llegado a un barroquismo absoluto en el tema croquetil. De ser un plato gañán y mal pronunciado en la mayor parte de la geografía, se ha ido refinando un gran concepto, poníendolas en platos cuadrados y rellenándolas de lo que les salia de los frigoríficos a los cocineros.

Pero no. Hay cosas que no valen. Como me decía una amiga en Instagram, todavía no las hacemos de macarrones con chorizo. Menos mal. Pero aquí han querido experimentar con texturas, como con la sopa. En realidad hacer guarradas con los macarrones con queso americanos es algo bastante típico. Mi colega el Richie, del que ya escribí hace un tiempo, iba a una tasca y se pedía los macarrones con queso con alubias. El siguiente paso está claro, la guarrindongada es la croqueta con esa masa. 

Y encima de marca blanca.

Sean felices y coman perdices. Hasta la siguiente desde el país de la cocina fusión!!











lunes, 3 de junio de 2013

10 Cosas útiles a importar de América (mierdas que haríamos muy agusto)

Hay algunas cositas que se podrían poner en práctica en España con el fin de que la vida fuera mejor.


1.Agua de grifo:
Que te den agua de grifo sin poner malas caras y a veces sin preguntar en los restaurantes de hostelería, es algo que no se da en la península ibérica.


2.Tarjeta en todos lados.
Se puede usar tarjetas (diferencian mucho el débito y el crédito) para pagar todo, a no ser que se especifique. En ese caso, tienen un cajero con comisión al lado. Además, en muchos sitios se está implantando el pago con tarjeta asociada al móvil. La primera vez que lo hice, probablemente me sentí el más cool de la zona. Y los camareros no te escupen a la cara si vas a cenar cuatro y pides dividir entre cuatro


3.Cosas segunda mano.
Es cierto que aquí tienen un consumismo bastante importante. Pero lo mejor, es que se acostumbra a dar una segunda vida a las cosas


4.Netflix
Si, pagar por ver la tele probablemente sea uno de los grandes placeres de este país.
Y lo reproduce el iPad, la play, el móvil y casi hasta el horno. Va genial. Tiene mierda suficiente para no salir de casa en varias décadas.
House of Cards, buena mierda salida de Netflix


5.Variedad supermercado
Hay una cantidad de cosas brutal. A mí algunas veces me cuesta decidirme entre las múltiples opciones que te ofrecen. Las 30 primeras veces es abrumador, divertido y estresante. Mil tipos de cereales, mil tipos de galletas, mil tipos de leche. Pero la nata... Nata no se dice ‘nat’ ni ‘cream’ en inglés!


6.Hacen las calles fáciles
En general, como no tuvieron ni romanos, ni mierdas medievales ni nada construído hasta hace antes de ayer, no se complicaron. Calle para arriba, calle que cruza, calle para abajo, calle que cruza. Orientarse es asquerosamente fácil. Y a veces les ponen números en orden para que la gente no se pierda.


7.Cambios automáticos
Se dejan de chorradas de meter marchas. El que quiere se las pone. Y el resto a conducir un auto de choque caro.


8.Te dan pasta por reciclar
Una medida que hace que la gente se lo tome en serio. Al menos los que quieren los centimillos.


9.Cocina de nacionalidades
Aquí (sobre todo en las grandes ciudades), es acojonantemente complicado no encontrar millones de restaurantes étnicos en cada esquina. A parte de los populares chinos (que no son iguales) y pizzerías, aquí el tailandés es ultrapopular, así como el coreano, o el japonés (en todas sus vertientes). De esos hay de todos. Pero luego te puedes encontrar con salvadoreños, etíopes, cubanos, indonesios, iranís, indios, vietnamitas o peruanos.  Ah y tienen mexicanos auténticos, esos son difíciles de no ver.

T'ipicos bocatas de tallarines de Little Tokyo. No los he probado.


10.Usar el verbo Googlear
En lugar de decir que voy a buscar algo en Internet, con el consiguiente gasto de saliva y energía, voy a Googlear a Paquirrín, para saber si es del 85 o del 84. Su lenguaje es ahorrador, su economía va mejor.

domingo, 5 de mayo de 2013

Karaoke


La última noche de despedida de Europa la pasé en un karaoke a orillas del río Zadorra con grandes amigos. Una afición un poco kitsch, que he decidido cultivar también en la antigua colonia de California.

La semana de navidades no tenía muchos planes, conocidos y tras comprarme una bici de segunda mano, descubrí un maravilloso barrio japonés con decenas de restaurantes y tiendas enfocadas a emigrantes del país del sol naciente.

Y allí encontré dos centros del destrozo de la música popular y del ocio entretenido. Dos karaokes con diferencias notables. Uno, es un karaoke normal, en el que apuntas en un papelito la canción que vas a cantar.

A ese fui mis primeras veces. Humillé mi acento, gasté varias vidas de mis cuerdas vocales y lo pasé bien. Hasta te dan aperitivos japoneses. Lo más divertido fue que sacándome una foto con el lugar, conocí a una familia de filipinos de la que ya os he hablado en alguna otra ocasión que me acogieron como uno más. Uno de ellos, me dijo que América, es sólo un sueño, depende de ti que se cumpla. Muy profundo.

Quizá lo más auténtico del lugar, sea su dueño. Un japonés de unos 60 palos con un tupé de Farmatint/Jus for men bastante llamativo y mala hostia. Se paseaba sin hacer nada excepto cuando un grupo de raperillos, con los que todo el local se reía, cogieron una de estas esculturas de cerámica tamaño natural durante su show y se pusieron a hacer el 'gamba' con ella. El dueño, con su camisa hawaiana de manga corta de dudoso gusto, le dijo totalmente indignado a su camarero que fuera corriendo a detener esa tropelía contra su mascota imaginara. Hubiera matado y vendido parte de mi alma por ver la cara del asiático si llegan a romper al perro.

A un par de manzanas de ese antro de la música popular, se ubica el karaoke japo para japoneses. Diferentes salas con tamaños según la demanda, que se alquilan por horas. Celebramos allí un cumpleaños americano y lo pasé bastante bien. Tienes unos bancos acolchados y una gran tele con un sistema profesional de karaoke con sus correspondientes ‘biblias’ repletas de canciones. También está disponible la versión con jeroglíficos en japonés.

Si llevas bebida de fuera, te cobran un extra. En principio no es un bar, sino que ponen a tu disposición bebidas a precio desorbitado. Como la gente suele propasarse, ya te ponen en un papel plastificado cuánto te va a costar si jodes la tele, la mesa y hasta la puerta. Nosotros no fuimos tan gañanes y solamente se nos cayó al suelo una botella de cristal. El amable limpiador del lugar, nos indicó que limpiar cristales implica más propina.

Todos estos karaokes se encuentran en la zona de Little Osaka, lleno de restaurantes y tiendas para japoneses. El supermercado es de lo mejor que he visto nunca pareces teletransportado a otro país por arte de magia. Para los que tengáis curiosidad, os dejo un video de la zona del culpable de mi estancia en LA. Merece la pena.

GLH recibiendo el micro de la presentadora del karaoke filipino


Otros dos karaokes que he conocido en esta ciudad los descubrí gracias a mis colegas filipinos. Hay unos cuantos en toda la ciudad. En una noche estuvimos en dos. El primero, resultó ser una especie de restaurante gigante con un gran escenario. Después de un par de temas en inglés, un cura o simplemente un pesado de origen filipino con ganas de hablar, se puso a dar un speech sobre la religión, a quién votar etc, por parte de la comunidad del país asiático afincada en LA. Yo flipaba en colores. Un tío en mitad de un karaoke sermoneando sin más. Me ofendió el proselitismo y a los filipinos con los que iba también y nos piramos a otro centro del entretenimiento karaokil.

De allí nos fuimos a otro, dónde cenamos aperitivos calientes de la gastronomía de la antigua colonia. Aquí descubrí un antro con bastante ambiente y canciones en tagalo, uno de los idiomas oficiales del país, con fuerte influencia del español en muchas palabras. Lo más llamativo de ese lugar fue que era San Valentín y que la presentadora del karaoke (a la que había que dar un dólar por canción por subir a cantar) era bastante espectacular. Probablemente no se pueda apreciar en el documento grafico que suministro unas líneas más arriba, pero la mujer tenía un busto del tamaño de mi culo o superior. Pondría mi culo y varios millones de pesos filipinos en una apuesta a que la naturaleza no le proporcionó varias partes de su anatomía. 

Y con este breve repaso a mi experiencia en los lugares que más contribuyen a erradicar la sequía en el mundo, me despido otra vez más.

Hasta la siguiente desde CA!!!

miércoles, 1 de mayo de 2013

Reflexiones sobre la crisis (en el autobús de la muerte)

Parece que esta bitácora se esta convirtiendo en monotemática sobre mi transporte en LA. Pero en realidad es porque allí es donde surgen las mejores historias, el cruce con la gente de verdad, con la américa auténtica que no sale en las películas de Hollywood.

El otro día iba yo con mi nueva bici (preciosa y de paseo) yendo a coger el autobús se me salió la cadena. Y como buen manazas, puse la grasienta y lubricada cadena en su lugar. Al ser nueva, estaba demasiado lubricada. (me ahorro los chistes fáciles).

Me puse las manos como un crucificado. Y en el banco de al lado, estaba un señor de pigmentación mucho mayor que la caucásica, que me ofreció un pañuelo de papel. Dudé unos instantes sobre su procedencia, pero me pareció totalmente descortés negar la ayuda de ese señor mayor.  

Dentro del bus, el anciano rebuscó entre sus pertenencias y me ofreció una toallita húmeda. Tuve que volver a aceptar. Me contó que son las que hay en las puertas de los supermercados, que suele hacer acopio de ellas. Yo le dije que ya las conocía.

En la conversación, me preguntó si era italiano. El hombre había estado en España durante el franquismo y entonces le pareció un país muy pobre de Europa, más que Grecia. Por lo visto, el hombre, de aspecto ‘vagabundil’ con múltiples mochilas, había estado posteriormente en un congreso en Noruega en donde se hablaba del milagro español.

Con el paso de los años, el amable señor de los klínex me dijo que estuvo hace unos años en Madrid y le pareció estar en Hong Kong. Eso es. De los más miserables a Hong Kong. La subida fue mayúscula. La hostia... La hostia todavía está por ver hasta cuándo llega.

El hombre, de Liberia y de la raza del presidente se bajó a las 3 paradas. Sus palabras con acento africano me dejaron pensando. Otra historia más de los autobuses de LA.

Hasta la siguiente desde Los Anyeles (como dicen los nacidos en la zona)

Hipster descansando en Bus (GLH)

domingo, 14 de abril de 2013

El todo al revés (en la antigua colonia)


Pensemos en cómo se hacen las cosas en el mundo. Cerremos los ojos y visualicemos el planeta. Vamos a darnos un paseo mental por las grandes capitales mundiales, por los puebluchos, por los desiertos. Ya. Abrid los ojos. Aunque bueno, deberíais haberlo hecho antes para seguir leyendo, que esto no es una audioguía de autoayuda aunque lo parezca.

Para ser más guays que el resto de los mortales, los americanos han decidido seguir una estrategia muy clara y hipster a la vez. Hacer todo al revés.

Los BIDONES de leche son de un galón y la gasolina. Y no porque esta nación tan libre haga todo a lo grande (ni que fueran de África, bueno, algunos mandatarios suyos tienen ancestros africanos), sino porque para estas maravillosas personas que hablan en inglés, los litros son algo que aparece en pequeño en las etiquetas. Como lo de las calorías de las cosas, que siempre vienen dos medidas y miramos la pequeña para sentirnos menos cerdos. Y estudian en el colegio las medidas internacionales. Pero es una folclorada, como saberse los riachuelos peninsulares y hacia qué playas llega nuestra orina.

En esta gran nación han decidido tocar las gónadas a los hombres de las medidas estándar en general. Para qué adaptarse a un sistema universal teniendo uno arcaico heredado de su pasado bajo la soberanía británica.

La recogida de basuras es a menudo durante el día. Y a menudo en muchas comunidades, una vez a la semana. Para que fertilice, como el biodiésel. Y reciclar es de mendigos, inmigrantes ilegales o usuarios del autobús urbano. Comen muy orgánico, sus prius híbridos pero lo de usar millones de envases para llevar la comida es su plan. Cortemos árboles para envasar plantitas regadas con agua mineral y heces de caballo.

Lo que más toca la moral a un sureuropeo que viene de un país tercermundista a la nación de las grandes compañías tecnológicas, es que las transferencias bancarias no se llevan mucho. Sí, muchos empleadores continúan usando los cheques. Incluso para pagar legalmente el alquiler de un piso se mandan habitualmente cheques en correo postal. Yo creo que lo hacen para apoyar al servicio postal, que se tiene que recuperar de haber estado patrocinando a deportistas profesionales que corrían en bicicleta con inyecciones y espaguettis.

Por otro lado, lo único que pueden haber hecho los estadounidenses, como gran parte de los mortales (a excepción de los británicos y los japos que también son de dar de comer en un lugar especial) es conducir por la derecha. Sin embargo, para continuar con su tónica de diferenciación respecto del resto de la humanidad, han decidido que en un cruce o stop, pasa el primero que llega. Con la ambigüedad que ello supone. ¿Funciona? A ratos.

Y como seguro que muchos habréis echado en falta más de un hábito curioso, hacédmelo saber. Gracias. Hasta la siguiente desde el Océano Pacífico.

lunes, 8 de abril de 2013

El día del veterano

Bonita alcantarilla con los colores de la bandera gabacha (GLH)
La semana pasada fui a comer por ahí con mi compañero de curro. Un chaval joven americano de origen asiático. Al salir del restaurante, nos cruzamos con un señor mayor que se nos puso a hablar.

Tenía un aspecto desgarbado, pero no parecía el típico mendigo de autobús. Como se estaba dirigiendo a nosotros, mi compañero se paró. En ese momento me miraba a mí, pidiéndome pasta porque era veterano y no tenía con qué comer, afeitarse y cortarse el pelo.  Mi compi no se movía y el tipo se quedó mirándome y contándome que era un hombre sin pasta y necesitaba comer. Yo me intenté hacer el loco, el turista pringao, pero caí que decir que sólo hablo español, es algo totalmente estúpido en Los Ángeles, dónde puedes vivir sin saber inglés. Así que me hice el italiano. Pero el hombre era un gran polígloto. Me dijo en italiano que era un veterano y necesitaba dinero. O se tiró el moco como suelo hacer yo en el país transalpino. Basta decir los verbos en francés agitando las manos con acento de mafioso y ya pareces un espaguetti con pedigrí.

Ante tal esfuerzo de medios, o de chapurrear algo similar al idioma oficial de los hidratos de carbono con tomate, saqué la cartera y le dí un billete. ¡Sí! Un billete. Un derroche. Un dólar. Y el hombre se quedó mirándolo, enseñándolo perplejo. Fueron tres segundos bien tensos. El hombre no daba crédito y mirábamos mientras nos íbamos. Era un poco exagerado. Un momento raro de incertidumbre de sitcom mala. Mientras nos íbamos, el hombre comenzó a decirnos que qué pensábamos que era eso, y le dijo mi compi que soy un pobre becario.  Desde la lejanía, creí entender que le decía a mi compañero que no había ido a la guerra, para salvar a un país y que le decía mierdas racistas. Mi compi se defendió gritándole con fuerza.

VERSIÓN REAL

Sin embargo, todo eso no sucedió así exactamente. Como en toda sitcom de esta era, como How I Met Your Mother, la realidad puede que fuera trastocada en mi cabeza, pues el veterano no es que hablara precisamente con un acento académico.

Mi compi, un americano de verdad me desveló los secretos de la conversación que mi cabeza distraída y peliculara inventó. No hubo racismo. El veterano simplemente nos llamó rácanos, Cheapskate (que suena a modalidad de deporte sobre ruedas), y que su Dios nos iba a castigar con ello. A lo que mi compañero respondió diciendo que Mahoma, Jehová o la deidad que le tocara, le iba a castigar por gilipollas. Y digo yo. Con la de trabajo que tiene, dudo que el ente todopoderoso se vaya a dedicar a estas mierdas.

Qué daño han hecho los subtítulos de The Wire. Ya no pillo las trifulcas del barrio. O será que tengo hecho el oído a los afroamericanos traficantes de droga de Baltimore. No sé. Espero que Dios no me castigue por ello. Mientras espero el castigo, me despido desde la avenida de Corinto, en la ciudad de los angelitos.

¡Hasta la siguiente desde California!


domingo, 31 de marzo de 2013

Must Abril


Tras una ausencia, vuelven los must americanos. Un clásico con el que recomenzar una estela perdida por motivos editoriales.

Lo mejor de todo es que casi siempre estoy pensando en momentos ‘must’. La excusa para hacer algunas cosas es el mero ‘must’. El otro día estuve andando en bici con amigos y de repente ví un cartel pueril de un puesto de limonada. Y le dije: “Hoy no es el día, pero la limonada es un must que tengo”. A medida que se acerque el verano me imagino que proliferarán los puestos caseros como setas.

NUEVOS MUST:

Ir a un cine con letrero retro (CHECK)

Jugar en un minigolf con mierdas molonas, de las que se mueven. No vale hoyos con simples rampitas. Tiene que ser auténtico.

Llevarme comida sobrante de un restaurante en envases para llevar (CHECK)

Regalo de cumpleaños (al día siguiente) de Jack in The Box
Darle papel de aluminio a un vecino porque su perro feo estaba a punto de morir y comía muy exquisito (CHECK) En realidad no es un must, pero me ha parecido interesante colaros una pincelada de costumbrismo. Papel ‘albal’ resucitador, un prodigio sólo disponible en ciertos genes alaveses.

Conseguir canjear un regalo de cumpleaños de cupón en una franquicia de restauración. (CHECK) era un trozo de tarta de 1,57 dólares, pero menos da una piedra.



MUST REALIZADOS
.
Hooters (CHECK). Sí, el día de mi cumpleaños pude estar en esa cadena de restaurantes. Mucho pote en nuestro caso.

Estar en una casa de empeños. Concretamente en PAWN STARS, la mítica de la TDT española.  (CHECK) Se ha convertido en un Disneyland, venden más recuerdos de los presentadores que otra cosa. Abre 24 horas.


Ir a un tascón que saliera en algún programa de la tele. Chequeados los de Ramsey y de Man vs Food de la zona, no encontré mucho apetecible. Sin embargo aquí he descubierto otro formato maravilloso: Feed The Beast. Garitos auténticos, lo recomiendo (CHECK)

Semana Santa en Santa Mónica
Ir a las Vegas y decir “Todo al rojo” en la ruleta y ganar (CHECK)

Marzo ha sido un mes raro en la bitácora. ¿La primavera? ¿Los cambios horarios? ¿El rescate a Chipre? Debería ser un Must publicar una vez al mes. Y así prometo que lo será mientras siga aquí viviendo esta entretenida y a veces solitaria aventura americana.










¡Hasta la siguiente desde LA!